La Coctelera

Categoría: El país

4 ago 07

La Revista de Verano crece en agosto

La Revista de Verano, el espacio creado por EL PAÍS y elpais.com
para recoger desde julio los acontecimientos del verano, crece en
agosto. Desde el próximo miércoles, el equipo de profesionales y las
grandes firmas de este periódico se ponen a disposición de los lectores
para sacar punta a la actualidad, para hacer humor, para viajar a los
lugares más recónditos del planeta y ofrecer literatura, ocio y
diversión. También habrá serios desafíos: el supersudoku asesino será la estrella de los pasatiempos.



El periodista científico más divulgativo, Javier Sampedro, analizará las fórmulas que han cambiado el mundo

El humor llega de la mano de Andreu Buenafuente, Javier Cansado, Joaquín Reyes, Eva Hache y Juan Carlos Ortega









Un mes después de iniciar la Revista de Verano, EL PAÍS amplía sus
contenidos y su oferta para acompañar a los lectores en agosto. El
escritor y periodista Juan José Millás escribirá su dardo cada día, con un buzón especial para escuchar a los lectores (cerbatanamillas@elpais.es); Javier Sampedro,
el periodista científico más divulgativo, analizará las fórmulas que
han cambiado el mundo, en un blog abierto a los incondicionales de la
web.
Esta vez, el humor llegará a la Revista con Andreu Buenafuente, Javier Cansado, Joaquín Reyes, Eva Hache y Juan Carlos Ortega, que se turnarán en las páginas para que no falte la risa a diario. Y Javier Martín
viajará de la mano de los lectores por distintos puntos de España en un
particular verano errante. Su blog recogerá en elpais.com las
recomendaciones de los internautas a lo largo de su ruta.
Las
grandes citas culturales que vive el mundo en agosto serán retratadas
en estas páginas, que mantendrán la apuesta ya iniciada en julio de
recoger las últimas tendencias en moda, en gastronomía, tecnología y
viajes, siempre incorporando con las sugerencias de los lectores. Manuel Vicent no faltará a su cita con los daguerrotipos de agosto, los retratos de grandes autores en la última página de los domingos, y Maruja Torres acompañará a sus fieles con sus columnas. También lo hará Elvira Lindo.
Artistas
y consagrados de todos los géneros -cocineros, compositores, biólogos,
diplomáticos, diseñadores, filósofos, periodistas...- han elegido a
jóvenes novatos para apuntar a los protagonistas del futuro, y con
ellos dialogarán en la última página de lunes a sábado: desde el poeta Antonio Gamoneda o el reportero Manuel Leguineche hasta la mezzosoprano Teresa Berganza, el cineasta Fernando Trueba, el filósofo Emilio Lledó o los míticos deportistas Santana y Ángel Nieto.
Habrá
un espacio fijo para las buenas noticias, esa especie que parece
prohibida en los periódicos y otro para la reflexión y el humor gráfico
a través de las viñetas de Brieva y Rep, convertidos ya
en dos de las firmas señeras de la Revista de Verano. En agosto
visitaremos además los rincones más íntimos donde crean o se refugian
rostros conocidos como el escritor y divulgador científico Eduard Punset, el cineasta Daniel Sánchez Arévalo o la cantante Julieta Venegas. Y cada día, un escritor, desde Fernando Savater hasta Andrés Trapiello, Nuria Amat o Ana María Moix,
retratará a su personaje de ficción favorito. El despliegue será
especial en pasatiempos, con una colección de crucigramas dobles,
juegos matemáticos, las mejores jugadas de ajedrez de todos los
tiempos, rompecabezas japoneses y los sudokus más extremos.
Los domingos, EL PAÍS ofrecerá en su suplemento los relatos y artículos de Antonio Muñoz Molina, José Caballero Bonald, Almudena Grandes, Rosa Regàs y Fernando León de Aranoa. Juan Cruz dará su particular visión de cuatro islas y María Antonia Iglesias entrevistará a cuatro grandes políticos del escenario español. El periodista Jacinto Antón vuelve también con una serie sobre aventureros extravagantes.

Fuente : El País

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4 ago 07

Andreu Buenafuente

Aislado. Italianos y medusas

Andreu Buenafuente 01/08/2007

Esta colaboración se llamará "aislado", porque estoy en una "isla",
aquí "al lado". Éste es el nivel al que funciona mi cerebro en verano,
cuando mi única neurona flota haciendo el muerto en un cerebro caliente
como un jacuzzi. A pesar de eso, una vez desaparece mi
consabido mono de adrenalina, me da por pensar con un poco más de
calma. Soy capaz de leer los libros pendientes (voy a por Rayuela),
escuchar la música huérfana de mi iPod y rastrear el proceloso mar de
Internet, con la serenidad asumida de un náufrago. Para tales
menesteres escojo siempre una isla donde el ruido de la vida baja de
diez a tres con tan sólo pisarla. Se da el caso de que, este año, me
encuentro en un precioso fragmento de tierra, rocas y arena que los
lugareños y veraneantes suelen "esconder". Hay un pacto de silencio a
la hora de informar de que estamos aquí. Como si quisiéramos
salvaguardarla, tal que un tesoro privado, del objetivo de los otros
veraneantes y/o curiosos. Es un gesto tan romántico como inútil, pero
voy a respetarlo. Sólo diré que no se trata de Eivissa. Aquí, de
momento, no hay autopista, pero no se descarta que, con la avalancha de
italianos que invaden la isla, pronto construyan un circo romano o
moldeen el litoral hasta que adquiera el aspecto de una pizza cuatro
estaciones si la miras desde el aire. Ya hablaré de los italianos. Como
no creo que lean EL PAÍS, voy a sentirme más suelto. Un primer dato:
ellas no hacen top less y ellos lucen unos cuerpos de veintidós
horas de gimnasio al día. Me pregunto de qué hablas con un tipo que se
pasa veintidós horas de gimnasio al día. Los ves algo desubicados
porque no hay espejos en la playa, y ya se sabe que con un cuerpo así
lo más importante es mirarte cada cinco minutos y pensar: "Qué bueno
que estoy, joder. ¿Cómo pudimos permitir que se nos cayera el Imperio
Romano con semejante poderío muscular?".

La noticia en otros webs












He llegado a la isla, tras un final de temporada movido. De cambio.
He dado un salto mortal de cadena a cadena y les aseguro que, cuando
estás en el aire, piensas: "Vaya talegazo me voy a pegar". Pero sólo lo
piensas un momento. Te giras y ves a tus/mis compañeros como diciendo:
"Si él lo ve claro...". Hablé el otro día con Matías Prats. Le voy a
echar de menos e imitarle va a ser mi manera de recordarlo. "¿Cómo se
te ocurre tomar una decisión así, sin consultarme?", bromeó. Luego me
dio un buen consejo: "Hagas lo que hagas, sé fiel a tus ideales". Pues
en eso estoy. A ver qué pasa. Me da mucha risa la mayoría de
interpretaciones que he leído por ahí. Llegué el día de San Fermín y me
fui a una taberna vasca donde me invitaron. Eso se llama empezar con
buen pie. Veía los encierros por Cuatro y luego me iba a la playa
canturreando "A San Fermín pedimos...". Aquí no hay toros, pero hay
unas medusas que son como bolsas de plástico enchufadas a la corriente.
Tienen una entrada muy mala. Dicen que con el cambio climático las
tortugas han ido desapareciendo y eso es fatal, ya que eran las
principales consumidoras. No lo entiendo. ¿Qué le verán las tortugas a
las medusas? ¿Cuántas debes comerte para sentirte saciado? ¿Mil? Estaba
tumbado en la arena y pensé: las medusas no son de este planeta. En
realidad se trata de seres del espacio que bajan por la noche y se
adaptan al medio marino, donde se agrupan y se preparan para "el gran
ataque" a la Humanidad. Puede pasar en cualquier momento, créanme. Muy
pronto tendrán pies en sus largos tentáculos y empezarán a
"desembarcar", hasta llegar a la Casa Blanca, donde George Bush será
detenido y amordazado como en Mars Attacks! Lo que no ha
conseguido nadie, lo van a hacer cuatro medusas. El otro día me pareció
ver una conduciendo una pequeña moto por aquí. Aceleré, me puse a su
lado y no. Se trataba de una alemana, muy delgada, que acaba de llegar
con su piel gelatinosa. Lo tomé como un aviso. Seguiré pendiente, no se
preocupen. Cambio y corto.

Fuente Revista del Verano del País

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